No estamos en ningún lugar fijo, estamos entre mundos.
Vivimos en continuo transito.
El suelo levanta sus brazos a lo que nunca podrá poseer. Ideales que cumplen por un breve instante alcanzar lo inalcanzable.
El cielo respira y late, todo parece caótico pero en realidad se toma un momento.
Recorridos hemáticos que cierran un latido.
Por un instante parece tan cerca.
El límite de la conciencia es donde habita esa frontera que no existe.
Back to Top