Este proyecto nace de una reflexión personal sobre la manera en que percibo el cielo como un elemento constante en mi vida cotidiana y profesional. A lo largo de mis desplazamientos, trabajos y momentos de contemplación, el cielo aparece como un fondo aparentemente neutro, pero cargado de significado emocional y simbólico. Mi interés no está en documentarlo como paisaje, sino en comprenderlo como un espacio donde se proyectan estados internos: tránsito, pausa, tensión, calma y memoria. Desde mi experiencia como fotógrafo acostumbrado a trabajar con diversas personas y contextos industriales, este proyecto representa un desplazamiento de atención hacia un elemento que siempre está presente pero pocas veces se mira con intención. El cielo se convierte en protagonista narrativo y en metáfora del tiempo, cada fotografía es un fragmento de una experiencia personal, ya sea desde una ventana de avión, un paisaje en movimiento, un espacio de trabajo o el horizonte marino.